Clase I – Enero 21 2026
Ejercicio I
Técnica: La Pajilla (Sirena/SOVT)
Este es el ejercicio de «reseteo vocal». Si la voz fuera un músculo del cuerpo, esto sería un estiramiento profundo y fluido, como un port de bras en danza: suave, controlado y sin ángulos rectos.
- El objetivo: Equilibrar la presión del aire. Al soplar por la pajilla, el aire rebota y ayuda a tus cuerdas vocales a vibrar con el mínimo esfuerzo. Es el antídoto perfecto para la tensión que sentimos en el cuello.
- Cómo hacerlo:
- Coloca la pajilla entre tus labios, sellando bien (que no escape aire por los lados).
- Si usas un vaso con agua, sumérgela solo 2 o 3 centímetros. No más, para no crear demasiada resistencia.
- Haz un sonido de «U» suave a través de la pajilla mientras haces el deslizamiento (sirena).
- El reto de la bailarina: Tus burbujas deben ser constantes y del mismo tamaño. Si las burbujas saltan o se detienen cuando subes de nota, es señal de que estás «bloqueando» el aire con la garganta.
- La sensación: Debes sentir que el sonido no ocurre en tu garganta, sino en la punta de la pajilla o en las burbujas. Tu cuello debe sentirse como si no estuviera haciendo nada, totalmente «apagado».
Mariana, piensa en este ejercicio como el calentamiento en la barra. No buscamos lucirnos, buscamos que el mecanismo esté aceitado y listo para la acción.
Ejercicio II
El «Gug-Gug» es uno de los ejercicios más potentes en el método para estabilizar la laringe. Es ideal para vocalistas que tenemos la tendencia al Grito (Pulling), porque la combinación de la consonante y la vocal obliga al mecanismo vocal a trabajar de forma eficiente sin «subir» la laringe.
Aquí te explico el paso a paso:
1. La Fonética (El «Cómo»)
- La «G»: Es una consonante oclusiva. Al pronunciarla, la parte posterior de la lengua toca el paladar blando y corta el aire por un instante. Esto crea una pequeña presión de aire detrás de la lengua que ayuda a que las cuerdas vocales se cierren (aducción) sin que tengas que empujar con los músculos del cuello.
- La «U»: Como ya vimos, la «U» es una vocal que, por su forma, tiende a bajar la laringe y ensanchar la faringe (el espacio del bostezo).
2. La Ejecución Técnica
toma en cuenta:
- Sonido de «G» dura: Como en la palabra «Gato». Debes sentir ese pequeño «golpe» o «clic» en la parte de atrás de la garganta.
- Vocal redonda: El «Gug» no debe sonar brillante o plano, sino profundo y un poco «oscuro» (recuerda el sonido «Duh» o de bostezo).
- Acento en la consonante:: «deja que la ‘G’ haga el esfuerzo por ti. No empujes el aire, solo deja que la ‘G’ explote suavemente».
3. Aplicación en la Escala (1-3-5-3-1)
- Debe sonar Staccato (separado) al principio. Esto evita que «arrastres» la voz de pecho hacia arriba.
- Cada «Gug» debe ser independiente.
Imagínate que cada ‘Gug’ es un pequeño rebote en un trampolín. Es ligero y preciso».
Ejercicio III
Técnica: El «MUM» de Agilidad (Resonancia y Flexibilidad)
Este ejercicio requiere movimientos de pies (o cuerdas vocales) muy rápidos, ligeros y precisos. Aquí es donde empezamos a ganar la velocidad que necesitas para hacer adornos y runs con tu voz, esa agilidad que buscamos como vocalistas.
El objetivo: Conectar tu resonancia de pecho con la de la «máscara» (cara) de forma fluida. La «M» lleva el sonido hacia tus pómulos y labios, mientras que la «U» mantiene tu laringe en una posición estable y baja.
Cómo hacerlo:
- 1. Di la palabra «MUM» (como «mam» en inglés (de Inglaterra), pero con una U cerrada).
- 2. Mantén el sonido muy ligado, como si las notas estuvieran pegadas por una línea de seda.
- 3. A medida que la escala sube y se vuelve más rápida, no intentes darle más volumen. Al contrario, busca que el sonido sea más ligero y pequeño.
Imagina que cada nota es un paso de agilidad en la danza Si te impones mucha fuerza o intentas «empujar» la nota desde el cuello, perderás el ritmo.
La sensación: Debes sentir una vibración o cosquilleo en tus labios superiores o en la nariz debido a la «M». Si dejas de sentir ese cosquilleo y sientes presión en la garganta, relaja y vuelve a la cara de bostezo.
Mariana, en este ejercicio la clave es la economía de movimiento. Entre menos esfuerzo hagas con el cuello, más rápido podrán moverse tus cuerdas vocales. ¡Deja que el ritmo te lleve!
Ejercicio IV
écnica: El «NAY» (Twang / Potencia sin esfuerzo)
Este ejercicio es tu «arma secreta». Como bailarina, sabes que hay movimientos que parecen requerir mucha fuerza pero que en realidad dependen de la colocación y el equilibrio. El «NAY» es exactamente eso: potencia técnica, no física.
- El objetivo: Aprender a proyectar tu voz con brillo y volumen (el famoso ring vocal) sin tener que empujar aire ni apretar el cuello. Es el sonido que te permitirá alcanzar las notas altas con seguridad.
- Cómo hacerlo:
- Canta la sílaba «NAY» (como «neeei»).
- ¡Exagera! Debe sonar como una «bruja» de cuento, un bebé llorando o un pato. Debe ser un sonido muy nasal, metálico y, sinceramente, un poco «feo».
- A medida que subes en la escala, mantén ese sonido «afilado». Imagina que tu voz es un láser que sale por tus dientes superiores.
- El reto de la bailarina: No dejes que la voz se vuelva «bonita» o redonda. Si suena dulce, no estamos activando el Twang. Necesitamos ese sonido «metálico» para proteger tu garganta.
- La sensación: Deberías sentir una vibración muy fuerte en la zona de la nariz y los pómulos. Si sientes que la fuerza se baja al cuello, detente, sonríe un poco (ayuda a subir la resonancia) y vuelve a intentarlo con el sonido de bruja.
Mariana, este ejercicio aunque no lo parezca, es súper efectivo para encontrar ese brillo y grandeza en la voz. Queremos que tu voz corte el aire sin que tú tengas que cargar peso extra.
Ejercicio V
Técnica: Trino de Lengua (La «R» relajada)
Este ejercicio es tu «escáner de tensión». Como profesional de la danza, sabes que si un músculo que no debe trabajar se tensa, el movimiento se corta. Aquí, si tu lengua o tu cuello se tensan, la vibración se detiene. Es el ejercicio perfecto para conectar todo tu rango vocal de forma fluida.
- El objetivo: Mantener un flujo de aire constante y una lengua totalmente relajada. Ayuda a masajear la laringe y a pasar por las notas difíciles (el passaggio) sin que te des cuenta.
- Cómo hacerlo:
- Haz vibrar la punta de tu lengua contra el paladar, haciendo el sonido de una «R» prolongada (rrrrrr).
- Mantén el sonido conectado y constante. No busques que suene fuerte, busca que suene libre.
- Si te cuesta mantener la vibración, prueba inclinar la cabeza ligeramente hacia adelante o sostener tus mejillas suavemente con las manos.
- Imagina que el sonido es una cinta de gimnasia rítmica que dibujas en el aire. No tiene esquinas, no tiene cortes; es una sola línea ondulada que sube y baja.
- La sensación: Debes sentir que el aire «hace bailar» a tu lengua. Si la vibración se vuelve pesada o se detiene en las notas agudas, es que tu «tendencia manipuladora» está intentando ayudar. ¡Suelta el control y deja que el aire gane!
Mariana, si la lengua se traba, no luches contra ella. Simplemente exhala, relaja la mandíbula y vuelve a empezar. Este ejercicio no se gana con fuerza, se gana con confianza en tu aire